ESTRATEGIA AMBIENTAL DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR (MES)  

“El Estado Cubano, en ejercicio de sus derechos soberanos sobre el medio ambiente y los recursos naturales, proyecta la política y la gestión ambiental del país la que es ejecutada mediante los órganos de gobierno y controlada en su implementación por el CITMA.

Todos los OACE tienen la obligación de incorporar, en sus políticas de desarrollo, elementos de protección al medio ambiente en correspondencia con las políticas públicas establecidas. Deben acompañar, además, a las autoridades ambientales y diseñar las acciones que corresponden en el ámbito de su competencia para la protección del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales”1.

El Ministerio de Educación Superior, desde la gestión sistemática de los procesos, persigue el logro de una universidad integrada, innovadora, más revolucionaria y pertinente, que impacte de manera significativa en el desarrollo humano y sostenible de la sociedad cubana, a partir de la formación integral de profesionales comprometidos con la Revolución, su país y su territorio. La Estrategia Ambiental del MES representa una contribución importante a tales proyecciones, se integra al proceso de perfeccionamiento de la Educación Superior y deriva en este, los principios de la política ambiental del país.

Antecedentes y principios.

El Ministerio de Educación Superior ha participado de forma permanente y coordinada con el CITMA y otros Organismos de la Administración Central del Estado, en el fortalecimiento de la política y la gestión ambiental nacional. Hacia su interior, se consolida un marco estratégico que define cada vez con mayor claridad y concisión los impactos de la actividad universitaria sobre los principales problemas ambientales del país.

Desde 1997, año en que se aprueba por el Gobierno la primera Estrategia Ambiental Nacional (EAN). El MES incluye su quehacer el cumplimiento de los objetivos descrito en este nuevo instrumento de la política ambiental del país, lo que contribuyó a estructurar y proyectar la gestión ambiental dentro de sus entidades. El propio desarrollo y las acciones realizadas por colectivos de investigadores han fortalecido el concepto del desarrollo económico y social sostenible establecido en la Constitución de la República de Cuba.

Así podemos afirmar que se han logrado resultados teóricos y aplicaciones prácticas en las universidades y Entidades de Ciencia e Investigación Tecnológica (ECTI), que han impactado en procesos, servicios, diversidad biológica y desarrollo en la sociedad cubana actual. En este sentido se refieren premios de la ACC y de Innovación Tecnológica que en los últimos años tributan a resultados destacados en temáticas medioambientales.

En la evaluación realizada al cumplimiento de los objetivos y acciones de la EAN realizada en el organismo para el período 2011-2015, se comprueba la significativa contribución a las metas del desarrollo económico y social sostenible en Cuba, la incorporación a esta de los Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución, significaron un aporte en el redimensionamiento de la política ambiental cubana, así como su interpretación y reflejo en los procesos sustantivos universitarios.
No obstante, a los logros alcanzados, y ante los retos que impone hoy el contexto nacional y extranjero sobre el cual se erigen las relaciones de trabajo de cada área de desarrollo clave en el organismo; se aboga por una universidad innovadora que contribuya en igual medida al progreso y la calidad de vida, y al desarrollo económico y social sostenible.

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